Teniendo en cuenta lo mucho que habían bebido, no me sorprende que se les ocurriera hacer un trío. Sobre todo porque la madre es una malvada. Besar a su hija delante de su novio significaba ofrecerse como un coño para la copulación. Y el tipo aprovechó esa oferta tirándose a las dos. Incluso compartió su esperma con su madre cuando se corrió entre las piernas de su novia. ¡Maldita sea, eso es justo!
Por suerte para el tipo, ahora ha pasado de ser un pajillero a un semental. Ella, como mujer, apreciaba su dignidad, y como perra, no pudo resistir la tentación de tomar su pimienta en la boca. Ahora él azotaría a su mamá todos los días, y ella tomaría su semen en su mejilla. ¡Feliz día!